Ofrecemos a la venta un nuevo y maravilloso libro entorno a la obra del maestro de la pintura realista contemporánea mexicana, Rafael Cauduro. Recoge trabajos desde 1982 hasta obras recientes del 2000 "Un posible itinerario" 37 x 30 cm. Contiene 165 fotos a color y 194 paginas/ carátula dura Escritos :"Diálogos a una sola voz" por Rafael Cauduro y Manelick de la Parra. "Firmado por el artista / Signed by the artist" US$ 200 Si usted esta interesado en este libro le ruego confirmarlo por esta vía y enviarnos teléfonos y dirección para estimar el costo de envió. Compre su libro / Buy his book Click para ampliar / Click to enlarge [trans.gif] [trans.gif] FOR SALE [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] "A blackboard next to a painting by holbein" Técnica mixta sobre madera / Mixed media on wood 139,7 x 200 cm. / 55 x 78,7" 1988 [trans.gif] Rafael Cauduro nace en 1950 en la Ciudad de México donde realizó Estudios superiores de Arquitectura y Diseño Industrial en la Universidad Iberoamericana. Este artista es radicalmente un innovador. Nos presenta una visión inédita del objeto donde los sentidos ratifican la falsedad de sus percepciones. Realismo a ultranza de lo irreal: ilusionismo crítico que afirma la realidad del objeto irreal, en la realidad de la percepción irreal del sujeto. Ver a Cauduro es dudar de todo lo que se ve. Rafael Cauduro: Su obra propone a todo lo largo una realidad que nace herida de muerte, contaminada de irrealidad; de una realidad que prevalece a fuerza de realismo. Minuciosa, detallada; la obra de Cauduro se desrealiza con un virtuosismo escrupuloso. Descrea sobre lo creado y hace de este procedimiento un leimotiv que vertebra su propuesta fundamental de lo real. Este doble procedimiento, contrapuesto y convergente a la vez, se lleva acabo en un paradójico continuus icónico. [01-08_titulo.gif] All measures are approximate [trans.gif] Click para ampliar / Click to enlarge [trans.gif] [trans.gif] FOR SALE [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] "Lady Godiva III" Técnica mixta sobre madera / Mixed media on wood 180 x 122 cm. / 70,8 x 48" 1997 [trans.gif] Click para ampliar / Click to enlarge [trans.gif] [trans.gif] FOR SALE [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] "Sleeping in the Special Station III" Técnica mixta sobre madera / Mixed media on wood 120 x 150 cm. / 47,2 x 59,1" 1990 [trans.gif] EJE DENOTATIVO: LA RE-PRESENTACION DE LA REALIDAD Al contemplar un Cauduro desde esta perspectiva, tres elementos llaman poderosamente nuestra atención: PRIMERO: La repetición-espejo de la realidad. Procedimiento complejo y sútil de altísima precisión y eficacia donde las formas, los colores, las texturas, configuran la perfecta ilusión que nos seduce. Puede ser un corcel a pleno galope, un teporocho tocando guitarra, un yubo con su llave de agua, una corcholata, la mano de un hombre explorando a un seno desnudo, una puerta oxidada, una mujer bajo la ducha entre paredes de azulejos, una fachada destruída, un pizarrón de escuela donde se reproduce con idéntica realidad el cuerpo desnudo de la maestra dibujando a gris; un muro de ladrillos, un Calvin Klein, un Tzompantli, unas tijeras, una locomotora o el ángel de Sodoma y Gomorra. No importa que. Todo tiene la rotunda presencia de una realidad impactante y minuciosa que nos sobrecoge por su realismo. SEGUNDO: La percepción simultánea de una realidad hipostasiada que desmiente a la primera en un proceso de auto-negación. Este extrañamiento de la realidad pictórica se concreta con los mismos procedimientos técnicos y seducción de imagen, donde lo creado pierde especificidad y los diversos métodos se hacen manifiestos, se evidencian como tales, configurando una irrealidad presente en aquello mismo que se crea. Cauduro echa mano a todos sus recursos: los óxidos, el desconchado de los muros, la humedad, las cuarteaduras, los sketches, las chorreaduras, los emplastes, las superposiciones, los graffities, el moho, las raspaduras, la caricaturización, los borrones, las des-perspectivas, las des-proporciones, los desaciertos, las roturas (simuladas o reales), los esfuminatos, las embadurnadas a brocha gorda: la realidad herida, magia quebrada, ilusión óptica de lo real hecha trizas por la ilusión óptica del deterioro en esplendor. En una palabra: desgaste. Desgaste que se abre y se expande desde el centro mismo del proceso de creación. No sólo como desgaste de la imagen, sino como la imagen misma del desgaste. En un acto de creación, el artista destruye en lo creado. Obra que se configura al destruirse. Click para ampliar / Click to enlarge [trans.gif] [trans.gif] SOLD [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] "Tzopantli con Angeles y Niña" Técnica mixta sobre madera / Mixed media on wood 200 x 122 cm. / 78,7 x 48" 1995 [trans.gif] Click para ampliar / Click to enlarge [trans.gif] [trans.gif] SOLD [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] "Titire Titiritero" Técnica mixta sobre madera / Mixed media on wood 200 x 122 cm. / 78,7 x 48" 1997 [trans.gif] Click para ampliar / Click to enlarge [trans.gif] [trans.gif] SOLD [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] "Arcada" Técnica mixta sobre madera / Mixed media on wood 200 x 122 cm. / 78,7 x 48" 1998 [trans.gif] Click para ampliar / Click to enlarge [trans.gif] [trans.gif] SOLD [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] "La Guitarrera" Técnica mixta sobre madera / Mixed media on wood 150 x 122 cm. / 59 x 48" 1997 [trans.gif] Click para ampliar / Click to enlarge [trans.gif] [trans.gif] SOLD [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] "Una Máquina de Vapor llamada Medusa" Técnica mixta sobre madera / Mixed media on wood 180 x 122 cm. / 70,8 x 48" 1997 [trans.gif] Click para ampliar / Click to enlarge [trans.gif] [trans.gif] SOLD [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] "Natividad" Técnica mixta sobre madera / Mixed media on wood 205 x 122 cm. / 80,7 x 48" 1997 [trans.gif] Acquavella Online Artistas TERCERO: En ambos procedimientos, Cauduro despliega su magisterio. Domina todos sus materiales y dosifica, matiza y revoluciona cada efecto que utiliza hasta una desconcertante perfección formal, que establece uno de los sellos inconfundibles de su factura artística. En su universo, todo es fácil, todo fluye en contrapunto con sus propias leyes, en convincente armonía. Pero, Cauduro no se limita al regodeo egocéntrico de su virtuosismo en la descreación verista (ultra-fotográfica) de la realidad convencional. Virtuosismo extremo y extrema visión, sus obras invitan a la participación de un asombro explorativo que nos induce a tocarlas con reserva, a palparlas con incredulidad reverencial, que busca romper el hechizo hipnótico de la vista: " no está allí lo que mis ojos ven". Lo que estamos viendo no es lo que estamos viviendo. La realidad pictórica cuestiona la significación de lo real. Las limitaciones de la percepción y la imitación de las limitaciones. La realidad como un acto de fe, tímidamente convalidado en una muy dudosa recepción sensorial: "sólo porque lo veo, lo creo". La realidad deja de ser algo dado, consumado y definitivo. Se trata de una realidad que se configura en el acto de percibir; una creación ambivalente donde la percepción ha sido corroída por un principio de incertidumbre que instaura una paradoja: mis sentidos no son confiables; pero la confianza, en realidad, está determinada por el sentido de mis percepciones. Lo real se vuelve algo digno de toda sospecha: es aquello que tú creas, aquello que haces que sea. Una creencia, tanto como una creación. Click para ampliar / Click to enlarge [trans.gif] [trans.gif] SOLD [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] "Psique entrando al Palacio del Amor" Técnica mixta sobre madera / Mixed media on wood 202 x 122 cm. / 79,5 x 48" 1996 [trans.gif] Click para ampliar / Click to enlarge [trans.gif] [trans.gif] SOLD [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] "Rara Locomotora" Técnica mixta sobre madera / Mixed media on wood 180 x 122 cm. / 70,8 x 48" 1993 [trans.gif] Click para ampliar / Click to enlarge [trans.gif] [trans.gif] SOLD [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] [trans.gif] "El derrumbe de San Sebastián" Técnica mixta sobre madera / Mixed media on wood 180 x 110 cm. / 70,8 x 43,30" 1989 [trans.gif]
Rafael Cauduro Nace en la Ciudad de México en 1950. Realizó estudios superiores de arquitectura y diseño Industrial en la Universidad Iberoamericana de la ciudad de México. Obtiene su primera exposición en 1976 en la Casa del Lago ciudad de México, más tarde en 1981 inicia una relación profesional muy estrecha con la Galeria de Arte Misrachi quienes lo representan y promueven a lo largo de varios años. En 1984 se presenta por vez primera en el Museo del Palacio de Bellas Artes; en 1991 en el Museo de Arte Moderno, simultáneamente expone en Nueva York con Alex Rosemberg y en Los Angeles en la galería de Louis Newman. En 1998 se une a la Galeria Acquavella en Caracas Venezuela y el 2000 con la Galeria Tasende de los Angeles y la Joya Baja California. Asimismo ha llevado a cabo varios proyectos especiales, como un mural en la ciudad de Vancouver Canadà para la Expo 86 y dos murales en la estación Insurgentes del metro en el Distrito Federal. La escenografía del Ballet Arizona, Phoenix, Arizona, E.U.A. "Dia de Muertos" con música compuesta por Eugenio Toussent, y la escenografía y vestuario para la opera Salomé en el Palacio de Bellas Artes de la ciudad de México. Sus obras, se han expuesto en varios museos importantes de la República Mexicana y E.U.A., individual y colectivamente. Rafael Cauduro Born in Mexico City in 1950. It made superior studies of architecture and Industrial design in the Latin American University in Mexico City city of Mexico. First exhibition was in 1976 in "Casa del Lago" in Mexico City, later in 1981 he initiates a very close professional relationship with "Galeria de Arte Misrachi" that represents and promotes his work for several years. In 1984 appears for the first time in the "Museo del Palacio de Bellas Artes"; in 1991 in the "Museo de Arte Moderno" at the same time he has an exhibitionin New York with Alex Rosemberg and in Los Angeles in the gallery of Louis Newman. In 1998 he joins to Acquavella Gallerie in Caracas Venezuela and 2000 with the Tasende Gallery of Los Angeles and La Joya Baja California. He also has carried out several special projects, like a mural in the city of Vancouver Canada for the Expo 86 and two murals in the station "Insurgentes" for the subway in Mexico City. The stage scene of Ballet Arizona, Phoenix, Arizona, E.U.A. "Dia de Muertos" with music composed by Eugenio Toussent, and the stage scene and clothes for operate Salomé in the "Palacio de Bellas Artes" in the city of Mexico. His work, has been exposed in several important museums of Mexican Republic and E.U.A., individual and collectively. La decadencia de acuerdo a Rafael Cauduro Donald Kuspit Una y otra vez se ven, en las imágenes de Rafael Cauduro, no sólo escenas de desolación sino su esencia misma. Esta “desolación patológica”, como Habermas la llama, es literalmente visible en las calles pero también representa la depresión que es, al mismo tiempo, plaga y desecho de la modernidad y máxima sordidez. Con magnífica ironía y alucinatorio hiperrealismo, Cauduro meticulosamente muestra los muros decadentes del mundo urbano. Es una putrefacción aplacada por vileza porque los muros están cubiertos de posters abiertamente seductores o de graffiti exclamatorio que en estos mórbidos días se acepta como expresión libre o auto-expresión. En vano gritan pidiendo atención en un mundo irrevocable manchado. Los murales de Cauduro acerca de los subterráneos de Londres y París, ambos de 1990, son elocuentes y dramáticos ejemplos de este vulgar mundo a plena vista de todos que promete más de lo que otorga y que otorga nada salvo promesas vacuas. Los posters nos invitan a vender nuestras almas –sin siquiera pensarlo, sin reflexión, o sea sin precaución crítica –a cambio de alguna baratija que promete gratificación profunda e instantánea. De este modo La Vieja del 6,1982, nos invita a comparar perfume y ropas Chanel pero también a ella misma; ella es la máxima mercancía lujosa, la más grande baratija, ilusión y realizadora de deseos, que se ha prostituido para Chanel y que desea prostituir hombres para sí misma. En efecto, la mujer tentadora –generalmente con atractivo estandarizado que va desde un esbelto cuerpo y llamativos senos hasta labios vivamente pintados y ropa apretada –aparece frecuentemente en las imágenes de Cauduro. Ella es el producto emocional –y económicamente caro –a pesar de su obvia falta de valor –para una sociedad decadente y deshumanizante. Sin duda es su siniestra personificación, su símbolo viviente, al pararse en la puerta de Las protegidas y Las puertas malas, ambos de 1989, La puerta abierta y La tapiada, ambos de 1990, y Mujer tapiada III y Citta dolente II, ambos de 1991, o al llamarnos con sus pechos al descubierto en Carla no quiere trabajar, 1989, o su trasero desnudo en Lavandera II, 1991, hecho perversamente ingenioso por la veraz tubería. Por doquier en las pinturas de Cauduro se observan sucias puertas cerradas, ejemplificando el desierto callejón sin salida en que se encuentran, mas detrás de ellas se cometen perversos e hipócritas actos de extraños misterios. Son un potente símbolo del aislamiento y la indiferencia, la traición de la sociedad y nuestra traición a nosotros mismos. Contrastan con la sexualidad femenina –el amor entre las ruinas es un tema psicosocial básico de Cauduro –confirmando su interior vacuidad como sugiere su peculiarmente insípida apariencia, como un espejismo, una innegable ilusión en Two Illusions os (on) the Same Door (Dos ilusiones de la misma puerta), 1986. En efecto, la mujer es una ilusión en su más pura forma, como sugiere Cauduro –una gran ilusión en correlación con su propio poder para crear grandes ilusiones –especialmente en comparación con las desalentadoras y mezquinas calles. En general, en las imágenes de Caudruo la seducción es tratada de manera estilizada y en ocasiones elegante. Por ejemplo, en las que se apropia del torso desnudo del joven varón de las propagandas de Calvin Klein para calzoncillos; con sus ojos cerrados en aparente éxtasis -¿o será en el triste sueño que sigue al coito, como dice Aristóteles? –La apropiación de esta imagen popular ocurre, con vehemencia hipnótica, en Calvin Klein, 1985, en San Sebastián y Calvin Klein con Rembrant, ambos de 1986, Dos asesinatos, 1987, y El derrumbe de San Sebastián, 1989. Es como si Cauduro comparara estilos semioficiales –porque están extensamente difundidos, o sea, bien publicitados –de seducción femenina y masculina. Se debe agregar que en estos estilos casi universales ocurre un intercambio de roles: la mujer es un depredador activo mientras que el hombre una presa pasiva. San Sebastián es un conocido símbolo de la homosexualidad y la prostituta uno igualmente estandard de la heterosexualidad, de modo que uno podría decir que Cauduro explora los preconceptos públicos de la sexualidad perversa y su poder de simular comportamiento sexual real, y sobre todo, de sexualizar la apariencia social. Sin embargo, la sexualidad no es todo lo que es mediado por la imagen de Cauduro, las cuales, a pesar de su aparente obviedad, tienen un cierto tono subyugado de moralidad y melancolía. En ocasión hay en sus trabajos, además, crítica social abierta, como en Las tablas de la ley, 1988, y con elocuente divergencia en Fábrica de tornillos, 1985. En esta última el nombre “Pancho” está garabateado en pintura blanca con una flecha apuntándole que alude al traicionado Pancho Villa. Mas es especialmente a través de su método postmodernista de apropiación que Cauduro sondea las profanidades de la decadencia y la maldición contemporánea. La apropiación en sí es un decadente método ilustrando la maldición artística ya que requiere no simplemente de la reproducción mecánica de un original, sino el perverso uso de éste como abstracto “acto de significancia”, para usar el término de Jerome Bruner. Las mejores apropiaciones arrancan estos actos de significancia de su contexto histórico y los combinan con extraño efecto en una construcción de significado –este proceso se nombra, de manera simplista, recontextualización –que otorga un nuevo sentido de la realidad psicosocial. Nueva vida narrativa es bombeada a los viejos actos de significancia, mientras que dan poder mítico a experiencias inescapables –verdades mundanas –de la vida, dándonos una sensación de que pueden ser dominadas, o sea de que no somos simplemente sus indefensas víctimas. De este modo en el magnificente A Black Borrad next to a Painting by Holbein (un pizarrón junto a una pintura de Holbein), 1988, la muerta figura negra masculina estirada en la misma posición que el blanco Cristo muerto de Holbein, adquiere el trágico significado religioso asociado culturalmente con la vieja obra maestra. La conmocionante y dramática yuxtaposición genera un complejo subliminal de connotaciones demasiado numerosas para tratar aquí, pero el resultado total es una profunda declaración del sufrimiento y la muerte de los negros, así como una esperanza de resurrección. La imagen de Cauduro es a la vez lúgubre y sublime, realista e idealista. Sobre todo, articula la inseparabilidad de las caras negras y blancas. Este mismo Cristo muerto aparece tras barrotes en El Cristo de Holbein, 1988, en realidad torturado a muerte en prisión. La victimización y el martirologio, unidos, son temas típicos de Cauduro. San Sebastián es la víctima martirizada de la homofobia. En una típica inversión, Cauduro toma el bello joven de la propaganda de Calvin Kevin –una imagen popular y altamente visible, tan famosas como la de Holbein –y la utiliza para hacer una conmovedora declaración psicosocial. En otros trabajos como Botiquín con máscara y Tiziano con regadera, ambos de 1985, Ceci en el rincón, 1986, y Regadera en lámina, 1991, Caudruo ingeniosamente utiliza la cuadrícula modernista para fragmentar la figura femenina haciendo burla de su seducción fatal y del poder sexual de su cuerpo desnudo. Es una especie de estrategia de “conquistar parte por parte” su cuerpo, una manera de socavar y finalmente, efectivamente, destruirla. La cuadrícula se transforma en un macabro aparato que causa y significa la muerte, como los barrotes de prisión en el cuadro de Holbein. La muerte está en realidad en todas partes. Está en las mórbidas obras de Cauduro, aún dentro de sus mujeres y hombres seductores, ya que la prostituta y el homosexual causan la muerte y la encuentran con la sífilis y el sida. Pero siempre está el doble significado de Cauduro, tanto personal como social. De este modo la mujer y el hombre de Cauduro son igualmente narcicistas, igualmente víctimas de su propio aniquilante narcisismo, una forma de muerte emocional como ilustra la perversa auto-fascinación en Narciso A y Citta dolente II, ambos de 1991, con su mujer especulada, tan absorta en sí misma como el joven de Calvin Klein-San Sebastián. Las imágenes de Cauduro están llenas de figuras con un destino funesto –no sólo el hombre y la mujer prostituidos, sino también, por implícito que esté, sus seguidores, o sea los espectadores masculinos de su “espectáculo” e igualmente los espectadores de las imágenes de Cauduro; en fin, al mundo entero le espera un destino funesto, como sugieren los muros que Cauduro pinta –en mi opinión su más importante y dominante tópico. Cauduro se apropia no sólo de imágenes tradicionales sino también del espacio en perspectiva del Renacimiento, en otras palabras, del tradicional ilusionismo. Calle de los Medallones y Puerta con escaleritas, ambos de 1991, son ejemplos notables de con espacios cóncavos y otros parecidos a alcobas, típicos de tempranos cuadros renacentistas. A través de su peculiar mezcla de lo viejo y lo nuevo, del arte elitista y las imágenes y el espacio populista, sobre todo, de la forma extraña en que combina arquitectura y figura, Cauduro hace una afirmación postmoderna universalmente válida sobre el deplorable estado de los asuntos psicosociales en nuestro mundo; es decir, utilizar métodos e ideas postmodernas para hacer una declaración existencial relevante. Esta no es pequeña hazaña. En sus obras la decadencia del postmodernismo y de la sociedad coinciden perfectamente. Decadence According to Rafael Cauduro Again and again one see, in the images of Rafael Cauduro, not just scenes of desolations that pathological desolation, as Hagerman’s calls it, that is literally visible in the streets but also represents the depression that is at once the scourge and dregs of modernity, and ultimate sordidness-but its substance. With magnificent irony, he meticulously renders, with hallucinatory hyperrealism, the decaying walls of the urban world. It is a rottenness tempered with luridness, for the walls are covered with blatantly seductive posters or the exclamatory graffiti that passes for self-expression and free expression these morbid days. The futilely scream for attention in an irrevocably soiled word. Cauduro’s murals for the subways in London and Paris, both 1990, are eloquent dramatic examples of this vulgar, high visible world that promises more than it delivers, and that delivers nothing but empty promises. The posters invite us to sell our souls- without hesitation, without reflection that is without critical caution- for some commodity promising instant, deep gratification. Thus The Hag in Number 6, 1982, invites us to buy Channel perfume and clothing-but also herself, for she is the ultimate luxurious commodity, the grandest commodity, illusion and wish-fulfillment: she who has prostituted herself to Channel ant wants to prostitute men to herself. Indeed, the alluring female- usually with standardized attractiveness, ranging from slim body arms conspicuous breasts to brightly paint lips and body-hugging clothes- appears frequently in Cuduro’s pictures. She is the emotionally as well as economically expensive product- for decadent, dehumanizing society. Indeed, she is its sinister epitome, its living symbol, as she stands in the doorway in The protected Ones and the Evil Doors, both 1989, The Open Door and Walled Woman, both 1990, and Walled Woman III and Citta Dolente II, both 1991, or beckons to us with her exposed breasts in Carla Doesn’t Want to Work, 1989, or her naked buttocks in Washing Woman II, 1991. Made perversely witty by the real pipe. Everywhere in Cauduro’s pictures are soled, closed doors, epitomizing the dead-end and wasteland they are in. But behind them perverse acts are hypocritically performed in unusual mysteries. They are potent symbol of estrangement and indifference, society’s betrayal of us and our self-betrayal. They are a foil to woman’s sexuality-love among the ruins is basic psychosocial theme of Cauduro- confirming its underlying emptiness, as her peculiarly vapid, mirage-like appearance suggests, explicitly an illusion in Two Illusions of the Same Door, 1986. Indeed, woman is illusion at its purest, as Cauduro suggests- a grand illusion correlate with his own power to create grand illusions- especially in comparison to the reality or the bleak, mean streets. In general, seductiveness is stylized, and sometimes stylish in Cauduro’s pictures, as in the images in witch he appropriates the naked torso of male youth, his eyes closed in seeming ecstasy- or is it in the sad sleep that follows coitus, as Aristotle says? – Of the Calvin Klein advertisements for jockey underwear. Te appropriation of this popular image occurs, with hypnotic vehemence, in Calvin Klein, 1985, Saint Sebastian and Calvin Klein with Rembrandt, both 1986, Two murders, 1987, and the Collapse of San Sebastian, 1989.It is as though Cauduro is comparing semiofficial-widely publicized, that is, well advertised- styles of female and male seductiveness. It should be added that in these quasi-universal styles a role reversal occurs: the female is an active predator, the male a passive prey. Saint Sebastian is as well-known symbol of homosexuality and the prostitute a standard symbol of heterosexuality, so that one might say Cauduro is exploring public preconceptions of perverse sexuality and their power to model actual sexual behavior, and above all to sexualize social appearance. But sexuality is not all that is mediated by Cauduro’s images, which have a certain melancholy, moralistic undertone, for all there seeming straightforwardness. There is also sometimes open sociopolitical commentary in Cauduro’s work, as in The Boards of The Law, 1988, and, with eloquent obliqueness, in Screw Factory, 1985. In the latter the name Pancho is scrawled in white paint. With an arrow pointing to it, for it is undoubtedly the betrayed Pancho Villa that is alluded to. The anonymous prostitute waiting to be screwed should not to be overlooked as another social signifier like the sign she stands next to and the door she emerges from and merges with of the pathos of Mexico. But is especially through his postmodernist appropriation method that Cauduro plumbs the depths of contemporary decadence and damnation. Appropriation is itself a decadent device bespeaking artistic damnation, for it involves not simply the mechanical reproduction of an original but the perverse use of it as abstract signifier and act of meaning, to use Jerome Bruner’s term. The best appropriations rips such signifier-acts out of their historical context and combine them to uncanny effect in a construction of meaning, this process is simplistically called recontextualization, that makes new sense of psychosocial reality. New narrative life is breathed into the old signifier-acts, giving us a sense that they can be mastered, that is, that we are not simply their helpless victims. Thus in the magnificent A black Board Next to a Painting by Holbein, 1988 the dead black male figure laid out un the same position as Holbein’s white Dead Christ acquires the tragic, religious significance culturally associated with the old masterpiece. The shocking, dramatic juxtaposition generates a subliminal complex of connotations to numerous to discuss here, but the over-all results is a profound statement of black suffering, and death but also hope for resurrection. Cauduro’s picture is at once grim and sublime, realistic and idealistic. Above it articulates the inseparability of black and white fates. This same Christ appears behind bars in The Christ of Holbein, 1988, in effect tortured to death in prison. Victimization and martyrdom, rolled into one, are typical Cauduro themes. St. Sebastian is the martyred victim of homophobia. In a typical reversal, Cauduro takes the beautiful youth of the Calvin Klein advertisement a highly visible popular image, as famous as that Holbein and uses it to make a poignant psychosocial statement. In other works, such as Medicine-Kit with Mask and Tiziano with Shower, both 1985, Ceci in the Corner, 1986, and Shower on Metal, 1991, Cauduro wittily uses the modernist grid to fragment the female figure, mocking her fatal seductiveness, the sexual power of her naked body. It is a kind of divide-and-conquer-her-body strategy-a way of undermining and finally undoing, indeed, destroying her. The grid becomes a morbid, death-dealing and death-signifying device, like the prison bars in the Holbein picture. Death in fact is everywhere in Cauduro’s morbid works, even within his seductive females and males, for the prostitute causes death by the disease syphilis and the homosexual can die from AIDS. But there is always the double personal as well as social meaning in Cauduro. Thus, Cauduro’s female and male are equally narcissistic, equally the victims of their own stultifying narcissism, a kind of emotional death, as the perverse self-involvement evident in Narcissus –A and Cite Dolente II, both 1991, suggest wit their self mirroring females, as a self-absorbed as the Calvin Klein-St. Sebastian youth. Cauduro’s images are full of the doomed-not only the prostitutes, female and male, but also, however implicitly, their customers, that is, the male spectators of their spectacle as well as that of Cauduro’s pictures, indeed, the whole world is doomed, as the walls Cauduro´s paints-in my opinion they are his most important, dominating subject matter – suggests. Cauduro appropriates not only traditional imagery, but also Renaissance perspective space, that is, traditional illusionism. Medallions Street, and Door with Little Stairs, both 1991, are note worthily examples, with their recessions and alcove-like spaces, typical of early Renaissance pictures. Through his uncanny mix of old and new, high art and populist imagery and space, and above all by reason of the uncanny way he combines architecture and figure, Cauduro makes a universally valid postmodern statement about the dismal state of psychosocial affairs in our world. That is, he uses postmodernist methods and ideas to make relevant existential statement. This is no mean feat. In his works the decadence of postmodernism and of society coincides perfectly. Donald Kuspit, Professor of Art History and Philosophy at the State University of New York, at Stony Brook. Also, Andres Dixon White Professor at Large, at Cornell University. Most recent books published: The Culture of the Avant-Garde Artist, and Signs of Psyche in Modern and Postmodern Art. Both Cambridge University Press and, The Dialectic of Decadence, Stux Press. 1983 winner of the Frank Jewett Mater award (Distinction in Art Criticism from the College Art Association).